Al trabajo, en bici: un modo de transporte con muchas ventajas

Si alguna vez has bromeado con el hecho de que tu vida se reduce a trabajar y a las horas que empleas en ir y volver del trabajo, debes saber que ha llegado el momento de tomar medidas. El día puede aprovecharse para montones de cosas y desde luego sacar el máximo rendimiento a cada minuto pasa necesariamente por optimizar tus desplazamientos casa-trabajo-casa. Cada vez son más las personas que prescinden del transporte público y el coche propio para ir al trabajo, optando por la bicicleta.

Si la distancia que has de recorrer y el entorno te lo permiten, debes considerar la alternativa de los pedales por sus importantes ventajas, que a continuación detallamos.

Supone un ahorro económico

La bicicleta no consume combustible y tampoco tendrás que sacar billete por usarla, tan solo hacer frente al desembolso de la compra si no tienes una, pero se trata de una inversión que podrás rentabilizar en muchos otros momentos de tu vida. Igualmente, muchas empresas están comenzando a incentivar a todos los empleados que lo hacen. Piensa en que ya no solo te pagarían por ir a trabajar, sino que también te pagarían por ir (a trabajar) en bici. A final de mes tu bolsillo lo notará.

Un medio de transporte sostenible

La bicicleta es un medio de transporte sostenible que además te permite conectar con el medio ambiente. Si eres de los que recicla, ¿por qué no contribuir también a disminuir la contaminación? La bicicleta es ecológica, no emite CO2 y no hace ruido. Sentir la brisa acariciando tu cara siempre es agradable, especialmente como método de desconexión después de la jornada laboral. A nivel psicológico los beneficios de ir a trabajar en bicicleta son también notables.

Evita los molestos atascos y aglomeraciones

Se acabó pasar horas encerrado en el coche, en el autobús o sufriendo la masificación de la hora punta en el metro. Además de olvidarte de estas situaciones, recuperarás todo el tiempo que perdías en ellas. Podrás madrugar un poco menos o salir más tarde de casa, porque llegar al trabajo te llevará menos tiempo que antes. Por otra parte, las ciudades españolas están asumiendo el reto de ser más bike-friendly y cada vez hay más empresas que ofrecen servicio de alquiler y préstamo de bicis y más instalaciones comunitarias, como los carriles especializados, para moverse con ellas.

Promueve el ejercicio físico

Utilizar la bicicleta supone cambiar un tiempo en el que hacías un esfuerzo mínimo por una sesión de pedaleo que activa tu organismo al menos dos veces al día. Podrás controlar tu peso, mejorar tu capacidad pulmonar, mejorar tu flujo sanguíneo, tonificar tus músculos, reducir el colesterol, fortificar los huesos, prevenir los riesgos de enfermedades cardiovasculares y acabar, en definitiva, con el sedentarismo que afrontan especialmente todos aquellos que trabajan en oficinas.

Pueden aparcarse en cualquier lugar

Se acabó el estrés de ver los minutos pasar y seguir dando vueltas en busca de una plaza en la que estacionar tu vehículo. Podrás dejar tu bicicleta en la puerta de tu trabajo, sin preocuparte por multas o tíquets de parking que consumen una buena parte de tu sueldo.

La realidad nos demuestra que decantarse por la bici para ir a trabajar es la mejor opción de transporte. Actualmente, no paran de crecer las instituciones y empresas que se suman al carro de esta moda saludable. Así lo hizo saber por ejemplo la Comunidad de Madrid con su proyecto BiciMAD de bicicletas eléctricas, el gobierno francés y su paga extra de 0,25 euros por kilómetro recorrido a pedales o la compañía Liberty Seguros que anunciaba este año que comenzará a pagar el kilometraje de los empleados que acudan a su puesto de trabajo en bicicleta.

¡Al trabajo, en bici! ¿A que te hemos convencido?

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